TODOS LOS SERES HUMANOS ESTÁN INMERSOS EN LA BÚSQUEDA DE LA PAZ INTERIOR. Y, AUNQUE CONOCEN LOS CAMINOS MUNDANOS Y PUEDEN OBTENER TODO LO QUE DESEAN, SABEN QUE LO MÁS PRECIOSO ES LA PAZ INTERIOR PERO ¿QUÉ ES ESTA PAZ? ¿UNA IDEA? ¿UNA EXPERIENCIA? ¿CÓMO SE PUEDE ENCONTRAR?







domingo, 8 de abril de 2012

sábado, 31 de marzo de 2012

Entrevista a Annie Marquier

Muy recomendable.....no os perdáis esta entrevista a Annie Marquier (mas abajo también encontraréis otro link a otra entrevista que se publicó recientemente en un periódico).


....el ser humano es fundamentalmente bueno, porta en sí una esencia de gran calidad ¿por qué a veces se comporta de manera tan tremendamente negativa y brutal? lo cierto es que existen ciertos mecanismos de la conciencia que le impiden acceder a su fuente interior.....


"Hombre, conócete a ti mismo y conocerás el universo y a los dioses". Y ése es el trasfondo de la búsqueda del ser humano, el conocimiento de sí mismo. Pero no solo el conocimiento superficial que puede dar la psicología sino un conocimiento profundo.....


....es el alma la que me dirige en cada momento de la vida y escoge para mi, las situaciones, las circunstancias y personas que debo encontrar para el desarrollo de mi proceso evolutivo...


...tenemos un cuerpo físico, tenemos emociones, tenemos pensamientos, pero...¿quién los tiene??...somos una esencia profunda que posee un instrumento llamado EGO, hecho de pensamientos, emociones y energía física. Eso es un instrumento. Y un instrumento es una máquina. El problema es que cuando no estamos en contacto con nuestra esencia, es la máquina la que rige nuestra vida....

Annie Marquier

El breve espacio en que no estás - Pablo Milanés


Todavía quedan restos de humedad,
sus olores llenan ya mi soledad,
en la cama su silueta se dibuja cual promesa
de llenar el breve espacio en que no está...
Todavía yo no sé si volverá,
nadie sabe, al día siguiente, lo que hará.
Rompe todos mis esquemas, no confiesa ni una pena,
no me pide nada a cambio de lo que dá.
Suele ser violenta y tierna,
no habla de uniones eternas,
mas se entrega cual si hubiera sólo un día para amar.
No comparte una reunión,
mas le gusta la canción que comprometa su pensar.
Todavía no pregunté «¿te quedarás?».
Temo mucho a la respuesta de un «jamás».
La prefiero compartida antes que vaciar mi vida,
no es perfecta
mas se acerca a lo que yo simplemente soñé...

jueves, 29 de marzo de 2012

Inter-existencia


En esta hoja de papel que sostienes entre tus manos flota una nube.
Sin nubes no hay lluvia, y sin lluvia los árboles no pueden crecer; sin árboles, no podemos elaborar papel.
La nube es esencial para que exista el papel. Si la nube no está allí, la hoja de papel tampoco puede estarlo, de modo que la nube y el papel inter-existen.
Si miramos más profundo en esta hoja de papel, podemos ver cómo en ella brilla el Sol. Si no hay luz solar, el bosque no crece. De hecho, nada puede crecer sin ella. Ni siquiera nosotros podemos crecer sin sol. Por tanto, sabemos que en esta hoja de papel también brilla el Sol; el papel y el Sol inter-existen.
Y si seguimos mirando, veremos al leñador que cortó el árbol y lo llevó al molino para convertirlo en papel. Y veremos el trigo.
Sabemos que el leñador no puede sobrevivir sin su pan cotidiano, y por tanto el trigo del que hizo su pan también está contenido en esta hoja de papel. Y también están presentes los padres del leñador.
Si profundizamos todavía más, veremos que nosotros también estamos en ella, porque cuando observamos una hoja de papel ésta forma parte de nuestra percepción. Por tanto, en esta hoja de papel está todo.
No puedes encontrar una sola cosa que no esté en ella: el tiempo, el espacio, la tierra, la lluvia, los minerales del suelo, la luz del sol, la nube, el río, el calor. Todo coexiste con esta hoja de papel. «Ser» es «inter-existir».
Tú no puedes existir por tu cuenta, aislado. Debes inter-existir con todo lo demás. Esta hoja de papel existe porque existe todo lo demás. Aun siendo tan fina como es, esta hoja de papel contiene en su interior todo lo que hay en el universo.

Thich Nhat Hanh