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| - Maestro, no puedo dejar de preguntarme si estoy en la senda de la Sabiduría. Y el maestro repuso: -No te preocupes, en cuanto estés no te lo preguntarás, así que sigue trabajando. |
TODOS LOS SERES HUMANOS ESTÁN INMERSOS EN LA BÚSQUEDA DE LA PAZ INTERIOR. Y, AUNQUE CONOCEN LOS CAMINOS MUNDANOS Y PUEDEN OBTENER TODO LO QUE DESEAN, SABEN QUE LO MÁS PRECIOSO ES LA PAZ INTERIOR PERO ¿QUÉ ES ESTA PAZ? ¿UNA IDEA? ¿UNA EXPERIENCIA? ¿CÓMO SE PUEDE ENCONTRAR?
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miércoles, 30 de marzo de 2011
En la senda de la Sabiduría
domingo, 13 de febrero de 2011
Cuento sobre la impermanencia
miércoles, 26 de enero de 2011
Una rosa
jueves, 13 de enero de 2011
El elefante encadenado
jueves, 6 de enero de 2011
Un cuento lleno de luz
lunes, 20 de diciembre de 2010
La fábula del puerco espín
¿Alguna vez han visto un puercoespín pequeñito?, vean estas hermosas imágenes y conozcan la fábula.
La fábula del puerco espín
Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.
Los puercoespín dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.
Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.
De esa forma pudieron sobrevivir.
Moraleja de la historia
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y admirar sus cualidades.
domingo, 12 de diciembre de 2010
El otro yo - Mario Benedetti
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Una historia Zen
viernes, 22 de octubre de 2010
Cuentan que Dios.....
jueves, 30 de septiembre de 2010
El pedazo selecto
martes, 28 de septiembre de 2010
La esmeralda escondida
La flor del origen
lunes, 27 de septiembre de 2010
domingo, 26 de septiembre de 2010
La historia de los sentimientos
QUE BONITO CUENTO!! :-)
Tenía que descubrir quien es Mariano Osorio, quien relata estas maravillas, aqui tenéis algo sobre él....
http://es.wikipedia.org/wiki/Mariano_Osorio_(locutor)
sábado, 25 de septiembre de 2010
El pequeño cervatillo
La tradición hindú cuenta una historia que describe muy bien la búsqueda espiritual. Es sobre un cervatillo, una criatura adorable que tiene su casa en las laderas bajas del Himalaya.
Se dice que un día un cervatillo se dirigió a su abuela, confundido. "Abuela -dijo-, he olido una fragancia penetrante. ¿De que se trata? ¿De dónde procede? ¿Por qué no vas y olfateas a los animales del bosque para ver si procede de ellos?, contestó la abuela. Así pues, el cervatillo se acercó al león, lo olfateó y dijo: "No, no es el león". Después se acercó al tigre y dijo: "No, definitivamente no es el tigre". Más tarde hizo lo mismo con el mono, el oso, el pez, el elefante; uno a uno, se acercó a todos los animales del bosque y finalmente, bastante desconcertado, regresó junto a su abuela. "He olfateado cada uno de los animales del bosque -dijo-, y ninguno de ellos desprende este aroma". La abuela se limitó a sonreir sabiamente y dijo: "Ahora olfatea tu propia pata". El cervatillo levantó su pata, la olfateó y lanzó un grito de alegría.
"Soy yo -gritó-. ¡Soy yo! ¡Soy yo!"
TU VIDA ES TU MENSAJE de Eknath Easwaran
domingo, 12 de septiembre de 2010
Dharmaputra y su perro
Hay una historia en la tradición hindú que ilustra de forma muy hermosa la compasión por todas las criaturas y que es la clave de la ecología espiritual.
Una vez vivió allí un rey de nombre Dharmaputra que era el colmo de la virtud y de la compasión. Cuando le llegó la hora de abandonar su cuerpo, subió al cielo acompañado de un perro. Al llegar a la puerta del cielo, el equivalente hindú a San Pedro buscó su nombre. "vamos a ver.....Dharmaputra. Sí, me han dado la orden de que te deje pasar. Pero no tengo ninguna lista en la que figure un perro"."¿Le importaría volver a mirar, por favor?", preguntó Dharmaputra.
Así que San Pedro volvió a repasar la lista y dijo: "Lo siento, pero no hay ninguna orden de entrada para un perro".
Dharmaputra no dudó un instante. "Este perro me quiere -dijo-. Dondequiera que yo vaya, él viene también. De modo que tengo que llevarlo conmigo."
San Pedro volvió a repasar su lista. "Las normas son las normas -dijo finalmente-. O entras solo o te marchas."
Dharmaputra no lo pensó dos veces. Simplemente dijo: "Si no entra el perro, yo tampoco".
Entonces sucedió un milagro. De repente, en el lugar del perro apareció Sri Krishna, el Señor del Amor, al lado de Dharmaputra.
San Pedro abrió la puerta y, según mi versión de la historia, mientras Dharmaputra entraba en el Cielo, Sri Krishna se agachó y murmuró: "te has salvado por lo pelos eh?"
Las pequeñas historias com ésta nos recuerdan que debemos ser compasivos con todas las criaturas y comprender que en ellas habita el mismo yo superior que en nosotros. La base del cambio que tan a menudo recomiendo es adoptar una dieta vegetariana. Disfrutar de una saludable y sabrosa dieta constituida por vegetales frescos, frutas, cereales y nueces es una buena forma de mejorar nuestra salud, para poder proteger los bosques de todo el planeta y para expresar nuestro amor a todos los seres vivientes.
Para un ecologista espiritual todas las criaturas son sagradas. Podemos hacer mucho por la tierra explicando a nuestros hijos historias parecidas y ayudándoles a cultivar relaciones de amor con los animales y los pájaros. Es muy positivo para ellos y también para las demás criaturas.
TU VIDA ES TU MENSAJE de Eknath Easwaran
miércoles, 8 de septiembre de 2010
La tristeza y la furia
En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizá donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta....
En un reino mágico donde las cosas no tangibles se vuleven concretas...
Había una vez....
un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades de verde se reflejaban permanentemente...
Hasta aquel estanque mágico y transparente se acercaron la tristeza y la furia para bañarse en mútua compañía.
Las dos se quitaron sus vestidos y, desnudas, entraron en el estanque.
La furia, que tenía prisa (como siempre le ocurre a la furia), urgida -sin saber por qué-, se bañó rápidamente y, más rápidamente aún, salió del agua...
Pero la furia es ciega o, por lo menos no distingue claramente la realidad. Así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, el primer vestido que encontró...
Y sucedió que aquel vestido no era el suyo, sino el de la tristeza....
Y así, vestida de tristeza la furia se fué.
Muy calmada, muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, , la tristeza terminó su baño y, sin ninguna prisa -o, mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo-, con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se dió cuenta de que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo. Así que se puso la única ropa que había junto al estanque: el vestido de la furia.
Cuentan que, desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada. Pero si nos damos tiempo para mirar bien, nos damos cuenta de que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad, está escondida la tristeza.
CUENTOS PARA PENSAR de Jorge Bucay
domingo, 15 de agosto de 2010
Felicidad
Una vez pregunté a mi maestra, mi abuela, por qué un hombre que vivía en nuestro pueblo nunca parecía ser feliz, a pesar de tener todas las cosas positivas que la vida puede ofrecer: gozaba de buena salud, tenía una familia encantadora, un buen empleo y también una abundante mata de cabello. La respuesta fué simple, pero profunda: "La vida no puede hacer feliz a una persona egoísta, cualesquiera que sean las satisfacciones temporales de las que pueda disfrutar. Pero si uno vive para procurar alegría a los demás -añadió-, la vida no podrá sino ofrecerle alegría".
(Tu vida es tu mensaje de Eknath Easwaran)
(Tu vida es tu mensaje de Eknath Easwaran)
jueves, 12 de agosto de 2010
Un lugar en el bosque
Esta historia nos habla de un famoso rabino jasídico: Baal Shem Tov.
Baal Shem Tov era muy conocido dentro de su comunidad pq todos decían que era un hombre tan piadoso, tan bondadoso, tan casto y tan puro que dios escuchaba sus palabras cuando él hablaba.
Se había creado una tradición en aquel pueblo: todos los que tenían un deseo insatisfecho o necesitaban algo que no habían podido conseguir, iban a ver al rabino.
Baal Shem Tov se reunía con ellos una vez por año, en un día especial que él elegía. Y los llevaba a un lugar único que él conocía, en medio del bosque.
Y, una vez allí, cuenta la leyenda, Baal Shem Tov encendía con unas ramas y hojas un fuego de una manera muy particular y hermosa, y entonaba después una oración en voz muy baja, como si fuera para sí mismo.
Y dicen....
Que a Dios le gustaban tanto aquellas palabras que Baal Shem Tov decía, se fascinaba tanto con el fuego encendido de aquella manera, amaba tanto aquella reunión de gente en aquel lugar del bosque.....que no podía resistirse a la petición de Baal Shem Tov y concedía los deseos de todas las personas que allí estaban.
Cuando el rabino murió, la gente se dió cuenta de que nadie conocía las palabras que Baal Shem Tov decía cuando iban todos juntos a pedir algo.
Pero conocían el lugar del bosque y sabían como encender el fuego.
Una vez al año, siguiendo la tradición que Baal Shem Tov había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunían en aquel mismo lugar del bosque, prendían el fuego de la manera que habían aprendido del viejo rabino y, como no conocían sus palabras, cantaban cualquier canción o recitaban un salmo, o sólo se miraban y hablaban de cualquier cosa en aquel mismo lugar alrededor del fuego.
Y dicen....
Que a Dios le gustaba tanto el fuego encendido, le gustaba tanto aquel lugar en el bosque y aquella gente reunida.....que aunque nadie decía las palabras adecuadas, igualmente concedía los deseos a todos los que allí estaban.
El tiempo ha pasado y, de generación en generación, la sabiduría se ha ido perdiendo....
Y aquí estamos nosotros,
Nosotros no sabemos cual es el lugar del bosque.
No sabemos cuáles son las palabras....
Ni siquiera sabemos como encender el fuego como lo hacía Baal Shem Tov....
Sin embargo, hoy algo sí que sabemos.
Sabemos esta historia.
Sabemos este cuento...
Y dicen....
Que Dios adora tanto este cuento,
que le gusta tanto esta historia,
que basta que alguien la cuente
y que alguien la escuche
para que Él, complacido,
satisfaga cualquier necesidad
y conceda cualquier deseo
a todos los que están compartiendo este momento....
Así sea....
(Cuentos para Pensar-Jorge Bucay)
Baal Shem Tov era muy conocido dentro de su comunidad pq todos decían que era un hombre tan piadoso, tan bondadoso, tan casto y tan puro que dios escuchaba sus palabras cuando él hablaba.
Se había creado una tradición en aquel pueblo: todos los que tenían un deseo insatisfecho o necesitaban algo que no habían podido conseguir, iban a ver al rabino.
Baal Shem Tov se reunía con ellos una vez por año, en un día especial que él elegía. Y los llevaba a un lugar único que él conocía, en medio del bosque.
Y, una vez allí, cuenta la leyenda, Baal Shem Tov encendía con unas ramas y hojas un fuego de una manera muy particular y hermosa, y entonaba después una oración en voz muy baja, como si fuera para sí mismo.
Y dicen....
Que a Dios le gustaban tanto aquellas palabras que Baal Shem Tov decía, se fascinaba tanto con el fuego encendido de aquella manera, amaba tanto aquella reunión de gente en aquel lugar del bosque.....que no podía resistirse a la petición de Baal Shem Tov y concedía los deseos de todas las personas que allí estaban.
Cuando el rabino murió, la gente se dió cuenta de que nadie conocía las palabras que Baal Shem Tov decía cuando iban todos juntos a pedir algo.
Pero conocían el lugar del bosque y sabían como encender el fuego.
Una vez al año, siguiendo la tradición que Baal Shem Tov había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunían en aquel mismo lugar del bosque, prendían el fuego de la manera que habían aprendido del viejo rabino y, como no conocían sus palabras, cantaban cualquier canción o recitaban un salmo, o sólo se miraban y hablaban de cualquier cosa en aquel mismo lugar alrededor del fuego.
Y dicen....
Que a Dios le gustaba tanto el fuego encendido, le gustaba tanto aquel lugar en el bosque y aquella gente reunida.....que aunque nadie decía las palabras adecuadas, igualmente concedía los deseos a todos los que allí estaban.
El tiempo ha pasado y, de generación en generación, la sabiduría se ha ido perdiendo....
Y aquí estamos nosotros,
Nosotros no sabemos cual es el lugar del bosque.
No sabemos cuáles son las palabras....
Ni siquiera sabemos como encender el fuego como lo hacía Baal Shem Tov....
Sin embargo, hoy algo sí que sabemos.
Sabemos esta historia.
Sabemos este cuento...
Y dicen....
Que Dios adora tanto este cuento,
que le gusta tanto esta historia,
que basta que alguien la cuente
y que alguien la escuche
para que Él, complacido,
satisfaga cualquier necesidad
y conceda cualquier deseo
a todos los que están compartiendo este momento....
Así sea....
(Cuentos para Pensar-Jorge Bucay)
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